¿Cansada de ver perfiles con vidas impecables y sentir que nunca podrás llegar a ellos? ¿Tienes una mente loca que procrastina? 🙋♀️ ¡Yo también pasé por eso!
Ver tanta inspiración de vidas perfectamente ordenadas en Pinterest y seguir la famosa estética de la Clean Girl por todas las redes hizo que me enamorara de ese estilo. Sin embargo, pronto me di cuenta de una verdad incómoda: no tengo la mente ni el cuerpo para mantener el esfuerzo que esa estética exige.
Me pasaba siempre lo mismo: empezaba a limpiar con toda la energía, me volvía loca intentando que todo quedara perfecto hasta que me agotaba y lo dejaba a la mitad. El orden me duraba apenas dos minutos antes de que el desorden volviera a ganar.
Entendí que esa perfección es agotadora y poco realista. Por eso, decidí diseñar un modelo que hackea la estética con el menor esfuerzo posible. Te presento el Método Clean-ishh.
Aquí buscamos equilibrar la estética con la realidad, sin perseguir la perfección, pero encontrando maneras de lograr un hogar lindo de forma fácil y mantenible en el tiempo. Como dice el nombre, nos centramos en el "ISHH": ese nivel donde todo está "suficientemente bien", bajo una filosofía de priorización y flexibilidad.
Los pilares del Método Clean-ishh
La regla del permiso: Todos los días nos permitimos, conscientemente, dejar un par de cosas sin ordenar.
Eliminación del ruido visual: Aceptamos que, a veces, el orden significa simplemente guardar lo que estorba donde no se vea.
Priorizar la paz sobre la perfección: Tu bienestar es lo más importante. Si un día estás agotada y no quieres hacer nada, está bien. Si esconder el caos momentáneamente te permite descansar, eso es una victoria, no un fracaso.
De-clutter Progresivo: Aquí no hacemos maratones de limpieza de 10 horas que nos dejan muertas. Vamos liberando espacios de a poco, creando temporadas de limpieza profunda solo un par de veces al año.
Optimización Estética: Buscamos resultados de "revista" sin el esfuerzo de revista. Te aseguro que los 15 pasos de skincare y la hora de maquillaje se pueden reducir a 20 minutos logrando el mismo efecto.
¿Qué ganas al ser una chica Clean-ishh?
Paz mental: Dejas de juzgarte por lo que no hiciste y empiezas a disfrutar lo que sí lograste.
Energía recuperada: Ya no gastas tus baterías en batallas imposibles contra el desorden diario.
Un hogar que te abraza: Tu espacio deja de ser una lista de tareas pendientes y se convierte en un refugio real.
Ser Clean-ishh no es ser descuidada, es ser estratégica con tu felicidad. Es entender que la vida ocurre en medio del desorden y que tú mereces disfrutarla sin culpas.

0 Comentarios